Transmisión hidrostática.
El empleo de la transmisión hidrostática ha sido una elección
muy acertada, gracias a la cual se consiguen altos niveles de rendimiento
y una amplia posibilidad de regulación a plena potencia, y algo
muy importante: es muy fácil de usar.
A esta facilidad de uso hay que añadir un mantenimiento sencillo,
una gran fiabilidad de funcionamiento, un elevado efecto de frenado, un
mejor confort para el operador y unos reducidos costes de uso.
La transmisión hidrostática de los manipuladores telescópicos
Merlo está constituida por dos componentes principales:
- Una bomba hidráulica con pistones axiales de cilindrada variable.
- Un motor hidráulico de cilindrada variable o fija dependiendo
del modelo.
La bomba hidráulica suministra un flujo de aceite a presión
que se envía a través de conductos especiales al motor hidráulico,
donde es convertido en energía mecánica, que es transmitida
a las ruedas, primero mediante el cambio de velocidad y luego mediante
un árbol de transmisión. Este mismo aceite vuelve del motor
hidráulico a la bomba mediante un circuito cerrado. Para variar
la velocidad de la máquina es suficiente cambiar el caudal de la
bomba hidráulica.
El cambio de velocidad, diseñado y fabricado por Merlo, ofrece
dos gamas de velocidad disponibles, y en algunos modelos está dotado
de sincronización electrónica lo que permite cambiar de
velocidad incluso con la máquina en movimiento (tecnología
“Shift-on-the go”).
Prestaciones elevadas
Las máquinas Merlo han sido las primeras en ofrecer una velocidad
de desplazamiento de 40 km/h, y el manipulador telescópico PANORAMIC
ha logrado el récord mundial de velocidad de manipuladores telescópicos,
récord que todavía no ha sido batido por nadie.
Gran versatilidad
Los órganos de transmisión se pueden colocar en
cualquier punto de la máquina, puesto que no deben obedecer a ninguna
de las rígidas reglas impuestas por la disposición de los
elementos mecánicos de un sistema tradicional.
El hecho de no tener estas limitaciones permite optimizar las demás
características funcionales, como por ejemplo, la visibilidad y
la distribución de los pesos.
Reducidos costes de uso
Un circuito cerrado presurizado se encarga de la transmisión por
lo que la posibilidad de contaminación por polvo, agua o suciedad
es realmente mínima.
El cambio del aceite hidráulico y del filtro correspondiente se
realiza a intervalos prolongados y requiere pocos litros de aceite.
Elevado efecto de frenado
Gracias a su elevado efecto de frenado dinámico, los frenos casi
no se utilizan. Por lo que el coste de mantenimiento de esta instalación
es prácticamente inexistente.
Máximo confort de uso
La infinita gama de velocidades que ofrece la transmisión hidrostática
evitar tener que recurrir constantemente al cambio de velocidad como con
un sistema mecánico tradicional.
El control de la velocidad mediante el pedal del acelerador ofrece la
máxima precisión de trabajo y permite al operador concentrarse
en las maniobras de elevación.
Mandos fáciles de accionar
La dirección de marcha del vehículo se selecciona mediante
un mando electrónico, que se puede accionar sin tener que quitar
las manos del volante (sistema “Finger-Touch”).
La velocidad se controla simplemente accionando el pedal del acelerador
y el cambio del número de revoluciones del motor provoca automáticamente
la variación del caudal de la bomba hidráulica.
Para las maniobras de elevada precisión existe un pedal independiente
que permite cambiar la regulación de la bomba y obtener movimientos
milimétricos (sistema “Inching-Control”).



