¡Cuando las rocas no son piedras!

La cantera francesa de Saint Pierre Aigle, en la región de Aisne, no es una cantera como las demás; aquí las rocas no se tratan como simples piedras ya que tienen un noble destino.
Las rocas que se extraen se emplean en la construcción y restauración de prestigiosos edificios y monumentos: desde la Basílica de Notre Dame, la de Saint Denis a la Escuela Militar de Paris y la restructuración del Castillo de Versalles.
Estos materiales son muy importantes y requieren máquinas eficaces y fiables para poder extraerlos y moverlos, por ello -afirma Sylvain Laval, responsable de la cantera- para cualquiera de las fases de trabajo siempre optamos por máquinas innovadoras y altamente tecnológicas.
¿Cuales son las razones principales que han motivado la decisión de adquirir una máquina Merlo?
La principal es la resistencia. Aunque es una característica que ya habíamos apreciado en nuestros otros cuatro manipuladores telescópicos Merlo, en este nuevo modelo es verdaderamente excepcional: llegó a mediados de 2005 y ya ha totalizado más de 3.000 horas de trabajo en dos turnos: ¡una media de más de 300 horas al mes!
¿A qué empleo está destinado este manipulador telescópico?
El P 60.10 K se utiliza fundamentalmente para trasladar los bloques de piedra, que se acaban de extraer, a los talleres de corte. Donde serán transformados en lastras o elaborados en diversas formas según las peticiones de nuestros clientes.
Aunque su misión en realidad no acaba aquí, porque luego además se encarga de transportar las piezas acabadas hasta los camiones que las consignarán a destino ya sea en Francia o en el exterior, donde quiera que haya edificios históricos que restaurar.