Fabricantes de certezas.

En ocasiones la realidad supera las espectativas.
Como le ha ocurrido a Herbert Hartkämper y a su empresa de Gütersloh, en Alemania.
En el lejano 1988, el señor Hartkämper estuvo buscando un manipulador telescópico de elevadas prestaciones, que además ofreciese fiabilidad y rapidez.
Después de una larga búsqueda optó por una casa fabricante italiana, completamente desconocida en Alemania hasta ese momento. Esta empresa era Merlo y la máquina un SM 60.10.
Después de casi veinte años y más de diez mil horas de trabajo, ese manipulador sigue estando plenamente operativo. “Quienes lo vean pueden pensar que soy un romántico incorregible, pero en realidad no es así - afirma Herbert Hartkämper- el manipulador SM 60.10 se pasa todo el día trabajando sin dar ningún tipo de problema y con las mismas prestaciones de hace 20 años”.
Después de este primer manipulador telescópico, el señor Hartkämper adquirió un Roto 40.18 EVS y hace unos meses añadió otro espléndido Roto 40.25 MCSS porque “con Merlo tengo la garantía de poder trabajar con serenidad”.