Espinacas y guisantes para crecer sanos y fuertes.

Las 70 mil horas de trabajo realizada entre los dos, un récord difícilmente igualable, ha supuesto el éxito de los manipuladores Merlo en la manipulación de hortalizas.
En los terrenos agrícolas que hay en los alrededores de la ciudad belga de Ardoie, en Flandes, se produce más del treinta por ciento de las hortalizas que se comercializan en Europa occidental, un enorme mercado que vale más de 2 millones y medio de toneladas al año. En Ardoie trabajan nueve empresas que cuentan con un total de doce establecimientos. La sociedad Ardo es una de las principales empresas y produce anualmente más de 380 mil toneladas de espinacas y guisantes. Se fundó en los años cincuenta y desde entonces ha ido creciendo constantemente, extendiéndose a ocho países europeos. Para agilizar la manipulación de las hortalizas adquirieron, a principio de los años noventa, dos manipuladores telescópicos Panoramic P 30.7 XS, que desde el principio se emplearon en los tres turnos diarios. El uso ha sido tan intenso que el primer Panoramic ha totalizado más de 36 mil horas de trabajo y el segundo 34 mil horas. Con el paso de los años se han ido automatizando muchas de las operaciones que realizaban los manipuladores telescópicos y, por lo tanto, ha sido necesario reorganizar el trabajo. Por esta razón, la sociedad Ardo ha decidido cambiar las máquinas por dos nuevos Turbofarmer P 34.7 Plus, más adecuados a las nuevas exigencias de trabajo. Es fascinante comparar el pasado con el presente y comprobar el pasar del tiempo en aras de un hilo conductor común: la innovación tecnológica. En efecto la investigación tecnológica es la que hecho posible que las máquinas Merlo sean cada vez más competitivas, seguras, rentables y por qué no, también más bonitas.
Pero los dos P 30.7 XS no están ni mucho menos para jubilarse; de hecho se han vendido y su nuevo propietario seguirá utilizándolas todavía durante mucho tiempo.